LEER Y SEMBRAR.... FACTOR  AURORA 

 

Aurora Vergara Fiueroa Ministra Educación

LEER Y SEMBRAR.... FACTOR  AURORA                                                                                              * Existe inclusión real, la cuestión es multiplicarla de manera exponencial con epicentro en la educación.                                                                                                                                                  * El timonazo en el derecho a la educación es el gran desafío representado en procesos como el de la primera Ministra de Educación con el nivel de formación preparación admirable que enseña la joven profesional de raíz chocoana Aurora Vergara Figueroa. 

✒️ Evoca la ilusión de una aurora boreal en la realidad del derecho a la educación en Colombia la presencia de la ministra del cambio en este sector posesionada hace un mes en reemplazo del político tecnócrata fallido en esa cartera gubernamental. Aurora la diosa romana del amanecer confiere el nombre a uno de los espectáculos naturales más conmovedores en la oscuridad polar. Se trata del fenómeno lumínico de las auroras boreales y australes que en determinados momentos son provocadas por vientos solares. Los románticos de los derechos y la ética pública que hemos sintonizado el relato del proceso de una joven chocoana, nacida y formada en educación superior en Cali, criada en Istmina Chocó, en las riberas del río San Juan durante los recientes 35 años en que no paró la más feroz violencia vivida por nuestros jóvenes excluidos en todo el territorio, soñamos con una aurora boreal en educación inclusiva de calidad, ciclo completo para todos los colombianos en edad escolar y extraescolar a lo largo el ciclo vital.  

Aurora Vergara Figueroa es la evidencia irrefutable de inclusión real efectiva en el desarrollo humano de un colombiano que transforma su vida a partir del punto cero en privilegios y ventajas materiales, con la fortuna de vivir, máximo cuidado, protección familiar, sentido común y sapiencia maternal, acceso libre y por mérito a las oportunidades posibles de educación de calidad excelente sin posibilidades económicas para asumirla con el pago del costo privado. A los veinticinco años ya estaba en pleno ejercicio de su vocación de investigación académica que la ha llevado a unas calificaciones que no es posible comprar sin capacidad, voluntad, estudio, determinación y tan sólo con treinta y cinco años es la primera ministra de educación afrocolombiana, con formación académica que incluye un doctorado Massachusetts y un posdoctorado en Harvard, alcanzados con cero privilegios, a punta de su única exclusividad, esfuerzo con rigor y disciplina total en plena juventud. "A mi padre lo desaparecieron cuando yo tenía cuatro años. Me eduqué en Istmina Chocó, gracias al sacrificio de mi madre que ejercía oficio de aseadora en un juzgado municipal y al cuidado de la familia de ella", relata la ministra en diálogo con el periodismo. 

No es el curriculum ni semejantes logros que ojalá estén presentes en muchos jóvenes colombianos anónimos que adelanten procesos como el que hoy enseña Aurora Vergara, Ministra de Educación, joven negra de 35 años de edad. La diferencia y esperanza está marcada al escuchar su perspectiva, convicción y norte con determinación firme en la ruta por una transformación de la realidad pública, normativa e institucional del derecho fundamental a la educación que hoy sigue como privilegio excluyente para la mayoría absoluta de los jóvenes colombianos enrutados a la espiral infernal de la violencia y delincuencia por cuenta de la inequidad y exclusión. No todos los colombianos en edad escolar ingresan al proceso educativo, la deserción antes de culminar la educación básica supera el 16% urbano y 25% rural. Menos de la mitad de bachilleres ingresan a la universidad, 4 de cada diez. Idéntica proporción resulta en quienes terminan pregrado universitario, una carrera de base, 37% de quienes iniciaron en la universidad. Muchos de los graduados no acceden a un empleo formal decente que les permita hacer carrera. Ejemplo a la mano, el  periodismo y la comunicación social. Conozco múltiples casos de abandono de carrera sin ejercicio por supervivencia en trabajos de menor calificación. Panorama desolador. 

La educación en Colombia convertida en negocio como la salud, derechos vitales para el desarrollo humano, debe tener un replanteamiento y es otro de los cambios estructurales anunciados por un gobierno embarcado en lo que parece imposible, destorcer lo público para ordenarlo al derecho en igualdad y equidad para la totalidad de los colombianos sin excepción, más de cincuenta millones de colombianos atrapados en el círculo perverso del negocio político que fragmenta, divide y pone en confrontación a la población para distraer, manipular y controlar el capitalismo pirata de ricos de erario que no dejan nada para el desarrollo humano y social de una nación anclada en el feudalismo en lo público y privado. La tarea central es concertar en diálogo con todos los sectores una reforma al marco institucional, la ley 115 de 1994, para que la educación deje de ser privilegio, es el anuncio de Aurora Vergara la ministra de educación que necesitamos ver alcanzar la meta en este proceso inicio de cambio estructural en Colombia. Duro desafío para alguien acostumbrado a temprana edad a enfrentar lo imposible. 

Alta expectativa en una gestión que tiene garantizados todos los palos en la rueda porque nada más alérgico para un establecimiento acostumbrado a ventajas, privilegios, trampas y exclusión e inequidad, que las reformas y cambios estructurales ordenados por el mandato supremo de los ciudadanos en las urnas de la democracia manchada por la impunidad de los políticos tradicionales concertados para impedir el desmonte de su confort saqueador.  Que el veneno de la política electoral no corte el vuelo del cambio que simboliza esta ministra. 

El derecho a la educación epicentro de la transformación de una sociedad está en manos de una joven con la potencia de una conciencia clara y definida para hacer lo imposible en el cambio real. Aurora Vergara Figueroa, que tenga el buen viento suficiente para alcanzar a ser la aurora boreal que merecen todos los niños, jóvenes y ciudadanos colombianos que deben ver la luz del conocimiento en una sociedad para todos en la diversidad humana. 

Hernando Ayala M. Periodista


Escrito por Hernando Ayala M. Periodista  Mail  disnne@gmail.com

Comentarios

  1. El artículo habla sobre Aurora Vergara Figueroa, la nueva Ministra de Educación de Colombia y su historia de vida que representa la inclusión real en el desarrollo humano de un colombiano que ha transformado su vida a partir de cero privilegios y ventajas materiales. La presencia de la ministra simboliza una aurora boreal en educación inclusiva de calidad, ciclo completo para todos los colombianos en edad escolar y extraescolar a lo largo del ciclo vital, un derecho fundamental que sigue siendo un privilegio excluyente para la mayoría absoluta de los jóvenes colombianos. El artículo concluye que la educación en Colombia debe ser replanteada y convertirse en un derecho en igualdad y equidad para todos los ciudadanos, sin excepción.

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